

La maravilla de ser mujer
Afuera llueve igual que llueve aquí dentro.
Aquí dentro, donde los pensamientos tiemblan cuando entra la duda, cuando el cansancio se junta con las hormonas de ser mujer.
Cuando el ciclo menstrual es también un ciclo emocional.
Porque ser mujer es muy hermoso y, al mismo tiempo, peligroso.
Hoy quiero dedicar estas palabras a esos momentos en los que, así como ves tormenta en un día de lluvia, también hay lluvia y tormenta aquí dentro.
En mi pecho.
En mis sentimientos.
Mejor dicho, quiero dedicar mis palabras a todas las mujeres.
Porque ser mujer es ser un diamante en bruto.
Todo lo que podemos crear, soportar, sostener, aguantar, callar.
Por amor.
Con fuerza.
Con paciencia.
Ser mujer es la maravilla de la naturaleza.
A mi madre, hija, abuela, tía, hermanas, primas, íntimas amigas, amigas, conocidas...
A las que estoy conociendo y a todas aquellas mujeres que poblamos la tierra.
Merecemos un brindis.
Solo por existir.



Querido Diario:
¡Que hoy sea HERMOSO !

Hoy me levanté un poco más ligera que ayer.
Como si el esfuerzo de estos días empezara, por fin, a acomodarse dentro de mí.
La agenda dicta el paso siguiente de mis movimientos, pero soy yo quién desido como hacerlo.
Creo que tener una vida activa;
Con propósito, con pequeñas metas, con intención, es algo que el alma necesita para no quedarse quieta en sus propios pensamientos.
Hoy me he sentido tan bien que, he dado los buenos días más de una vez.
Había olvidado lo que se siente pararte a saludar,
regalar una conversación de menos de diez minutos que, sin embargo, puede cambiarte el ritmo del día.
Es tan lindo y tan necesario conectar con los demás.
Mirar a los ojos y preguntar:
"¿Qué tal?"
A veces el esfuerzo no solo se trata de hacer más, sino de estar más presentes.
Querido Diario:
Voluntad
"Hoy no necesité motivación.
Necesité voluntad"
Hoy aprendí que el éxito no es una meta con aplausos.
Es una decisión pequeña, casi invisible que se toma en silencio.
Es levantarme cuando la duda pesa.
Es mirarme en el espejo y decir: "hazlo aunque tiemble"
A veces creemos que el éxito es llegar.
Pero hoy sentí que el verdadero éxito es no rendirme en el camino. Es seguir incluso cuando nadie ve el esfuerzo.
Es sostenerme cuando sería más fácil soltar.
Ser valiente no siempre es hacer algo extraordinario.
A veces es algo tan simple y tan inmenso como decir:
"Hoy lo hago"
Y hacerlo.


Me pregunto si la vida es un milagro en sí misma o el milagro ocurre cuando logramos sentirla de verdad. Cuando estamos bien. Cuando el pecho no pesa tanto. Cuando la mente no grita.
Tal vez sentirnos bien no sea un lujo, sino el objetivo. Porque solo desde ahí podemos experimentar el milagro de estar vivos.
A mí me ha costado un por ciento alto, doloroso, silencioso, de llegar a este punto. Un punto en el que experimentar todavía me da miedo, pero al mismo tiempo me produce una satisfacción profunda. Como si cada paso fuera un salto al vacío... y a la vez un abrazo.
He entendido algo importante: no necesito hacer tanto yoga para escuchar mi cuerpo. Ahora he aprendido a extender más mis músculos para que abracen mis huesos que bastante falta me hacía
A sostenerme.
A habitarme.
he empezado a ejercitar mi corazón, literal y metafóricamente. A moverlo, fortalecerlo, permitirle latir sin miedo.
Y desde que hago esto, mi mente siente una necesidad enorme de liberarse del cortisol que la tenía asfixiada. Como si mi propio cuerpo me estuviera diciendo: "Ya no quiero sobrevivir. Quiero vivir."
En resumen, mi meta es clara:
experimentar el milagro de la vida en su significado completo. En cada consonante. En cada pausa. En cada respiración.
Y hacerlo sin ayuda de químicos externos.
Solo con los que la vida me trajo al mundo.
Porque quizá el milagro no esté fuera.
Quizás el milagro sea aprender a sentir, sin anestesia, que estamos aquí.
Querido
Diario:
"Sin Anestesia"
Querido: VIERNES
Hoy quiero dedicarte este encuentro de emociones.
Da igual el estado, da igual la situación... nunca dejamos de aprender a descubrirnos a través de lo que vivimos. Incluso, y sobre todo, a través de esas experiencias que hacen temblar los pies y desajustan la estabilidad de la cabeza.
Siempre aparece esa incertidumbre del "¿qué pasará?" cuando lo desconocido toca la puerta. Y cómo pesa. Cómo agota sentir esa angustia que no tiene forma, pero sí presencia.
Pero justo ahí, cuando el cansancio de sentir nos abraza fuerte... respiramos hondo.
Y el paso vuelve a ser uno solo: ir al presente.
¿Estamos vivos?
Eso ya es mucho.
Eso ya es un comienzo.
Que este fin de semana nos encuentre respirando más despacio, aceptando lo que sentimos sin juicio, entendiendo que cada emoción trae una lección disfrazada de temblor.
Feliz fin de semana.
El mío inicia así... sintiendo, pero también agradeciendo.



Y la vida no cambia porque empiece la semana.
Cambia cuando dejamos de esperar que alguien más la mueva por nosotros.
A veces decimos que no podemos.
Pero si miramos más adentro... Descubrimos que sí podríamos.
Lo que pasa es que cambiar duele.
Elegir asusta.
Y hacerse responsable pesa más que quejarse.
Es más fácil señalar lo que falta.
Más cómodo decir no es el momento.
Mas sencillo esperar que otros despierten antes que nosotros.
Pero hay una verdad silenciosa que nadie puede evitar.
No hay nada que no pueda...
Salvo aquello que no estoy dispuesta a sostener.
Porque poder no siempre es fuerza.
A veces es disciplina.
A veces es renuncia.
A veces es dejar salvar a otros para empezar a salvarme a mí
Y eso, aunque incomode, también es amor.
Querido Diario: Es Lunes

Querido Diario: "Pulmones míos"
Sé que a veces los pongo a prueba.
Sé que hay momentos en los que fumo, aunque en mi interior desearía no hacerlo.
No es falta de amor, es un intento torpe de calmar lo que a veces no sé decir.
Y aún así, ustedes siguen ahí,
abriéndose al aire, sosteniéndome sin rencor.
Gracias por resistir,
por seguir llenándose de vida a pesar de todo.
Gracias por recordarme en cada respiración que aún puedo elegir mejor,
que aún puedo sanar.
Hoy les pido perdón, no desde la culpa, sino desde el cariño prometo cuidarles más,
respirar más consciente, darles descanso, y poco a poco liberarles del humo que no merecen.
Que cada inhalación sea un acto de amor y de despedida de lo que ya no necesito.
Gracias por esperar.


Querido Diario: "Pata tí"

Sé que hay días en los que todo duele más de lo que puedes soportar, en los que el mundo parece girar demasiado rápido y tú solo quieres detenerte un momento.
Quiero que sepas algo: no estas sola.
Aunque a veces lo parezca, hay alguien que te escucha, que te entiende y que te sostiene, incluso en la distancia.
Es normal sentirse perdida, confundida, enfadada o triste. Tus emociones son enormes porque estas creciendo, porque tu corazón y tu mente están explorando todo lo que significa ser tú.
No tienes que tener todas las respuestas ni ser perfecta. Esta bien equivocarse, llorar o sentirse vulnerable. Eso no te hace débil, te hace HUMANA.
Respira hondo. Haz un paso a la vez. Cada pequeño gesto de cuidado hacía ti misma i importa más de lo que crees.
Tu valor no depende de los errores que cometas, de lo que otros hagan, ni de lo que esperen de ti. Tu eres suficiente tal como eres.
Y si alguna vez sientes miedo, tristeza o ansiedad, recuerda: hay quienes caminamos contigo, aunque solo sea para ofrecer un abrazo, una palabra amable, o simplemente escuchar.
No estas sola, Nunca lo has estado.
Confía en ti, confía en tu corazón, y déjate acompañar.

Querido Diario: "Amor propio"
Hoy pensé en el amor propio...
pero no en ese que grita fuerte,
ni en el que presume,
sino en el que se practica en silencio.
Porque amarse
no siempre es sentirse bien,
a veces es simplemente quedarse,
no abandonarse.
Es mirarse al espejo
con los ojos cansados
y aún así decir:
" Estoy aquí... Conmigo"
El amor vive en lo cotidiano,
en lo pequeño,
en lo que nadie aplaude.
En descansar sin culpa.
En poner límites sin miedo.
En elegir paz
aunque duela soltar.
Está en prepararse un café
como si fuera un gesto sagrado,
en ordenar el espacio
como quien ordena el alma,
en darse tiempo
cuando todo parece correr.
A veces creo
que en amor propio
es aprender a tratarse
como trataríamos a alguien que amamos mucho.
Con paciencia.
Con respeto.
Con ternura.
Querido Diario: "Lunes que Suma"
Hoy el lunes vino con números,
con ecuaciones en la mente,
y aunque las matemáticas a veces pesan,
también enseñan que todo se resuelve...
paso a paso, valientemente.
Hoy el cuerpo habló deporte,
en sudor que limpia el alma,
en movimiento que recuerda
que la vida también se calcula
con energía y calma.
Hoy hice gestiones,
taché cosas pendientes,
como quien ordena el mundo
para que respire libremente.
pasee a mi perrita.
Mi pequeña maestra.
Deteniéndose en cada flor,
oliendo la belleza lenta.
Un lunes completo,
un lunes que suma,
un lunes que demuestra
que incluso lo cotidiano
puede ser un poema.
Querido Diario: "Lo que me sostiene"
Hoy pensé en la educación...
pero no en esa que solo vive en los libros,
sino en la que habita dentro de las personas.
Esa que no se mide con notas,
sino con la manera en que alguien mira al mundo
sin romperlo.
Me di cuenta de que educarse
es aprender a ser humano,
a convivir con lo que sentimos,
a respetar lo que el otro carga,
aunque no lo diga.
Porque los valores...
los valores son esas cosas invisibles
que sostiene en alma cuando todo tiembla.
El respeto, por ejemplo,
no es una palabra bonita,
es un acto silencioso,
es no herir cuando podríamos hacerlo,
es entender que cada persona
está librando su propia batalla.
Y también pensé en lo importante que es
tener un objetivo...
Algo que te despierta por las mañanas
aunque el corazón esté cansado,
aunque el mundo pese.
Un motivo pequeño o inmenso,
pero tuyo.
Porque vivir sin propósito es como caminar sin luz
hoy solo quería escribir esto:
que el conocimiento abre puertas,
pero los valores abren caminos,
y el respeto...
el respeto nos salva.
